jueves, 9 de junio de 2016

El Secreto de la Paz Personal (Libro)

El secreto de la paz personal
de Billy Graham


Cover art
La gente está buscando respuestas a la confusión, la enfermedad moral y el vacío espiritual que oprime al mundo. Todos estamos clamando por dirección, por consuelo, por paz. ¿Hay alguna salida para nuestro dilema? ¿Podemos verdaderamente encontrar paz con Dios? ¡Sí! Pero sólo si la buscamos en el lugar correcto.


El secreto de la paz personal incluye verdades bíblicas confiables por el renombrado evangelista, doctor Billy Graham, haciendo de este libro un regalo perfecto para evangelismo o alcance. El secreto de la paz personal ofrece una mirada en cómo vivir la vida en la plenitud de Dios.

ACERCA DEL AUTOR

Billy Graham, escritor, predicador y evangelista de renombre mundial, ha llevado cara a cara el mensaje del evangelio a más seres humanos que cualquier otra persona en la historia, y ha ministrado en todos los continentes del mundo. Millones han leído sus clásicos inspiracionales, entre ellos La jornada, El secreto de la paz personal, Nacer a una nueva vida y La razón de mi esperanza.

OPINIÓN

Un libro bastante ligero y que tiene un gran contenido, 67 paginas de ejemplos y enseñanzas. Este es mi primer libro de Billy Graham pero legado antecede a que es un gran libro. Recomiendo que lo leas no solo una sino varias veces y que estas enseñanzas te ayuden a crecer en el Señor. -Pedro C-

Disponible en Google Play



miércoles, 8 de junio de 2016

Casting Crowns (Música Cristiana)




Hearing Casting Crowns’ frontman Mark Hall singing those words in the title track of the band’s new album Thrive, it’s hard not to feel peace wash over your soul. Life can be so challenging and it’s easy to become overwhelmed. What a gift to be reminded we were made to thrive!

“The idea of ‘Thrive’ came out of our student ministry. I’ve been a youth pastor for almost 22 years and it’s still what I want to be when I grow up,” Hall says with a grin. “The songs always really start out with what we’re teaching, and for years I’ve been using Psalm 1 in showing them what a believer looks like. It says: ‘Blessed is the one who does not walk in step with the wicked or stand in the way that sinners take or sit in the company of mockers, but whose delight is in the law of the Lord, and who meditates on his law day and night. That person is like a tree planted by streams of water, which yields its fruit in season.’”


For Hall, nature seemed to underscore scripture on a family vacation in Gatlinburg, Tenn. when he looked at the trees near the river. “Their roots are exposed and you can feel them just doing everything they can to get to where the water is,” he says. “When I talk to families about how they are doing, they always say ‘just surviving.’ That is not the life that God designed for us to live. That’s not saying that you’re not going to have problems. None of the New Testament people had it easy. They all had troubles, some even at the expense of their lives. The book of joy, Philippians, was written from prison. Hard times are going to come, but God didn’t put you here just so you could survive through hard times. He put you here to thrive, to dig in and to reach out. This record is an effort to draw a picture of what a believer, a follower of Jesus, would look like if they dug into their roots and understood God and themselves more, and then instead of trying to go be Christian for God, they just let God give them chances to be a Christian.”

martes, 7 de junio de 2016

"La Fuerza para el Matrimonio"

Efesios 5:21

Al tener que hacer frente a cualquier problema dentro del matrimonio, lo primero que se ha de buscar es si hay en su base un fondo de egocentrismo y una falta de voluntad de servir a la pareja. El vocablo “someterse”, que Pablo utiliza al respecto, es de origen militar, y en el original griego connota la sumisión en obediencia del soldado ante un oficial. ¿Qué le impulsa a hacerlo así? Pues el hecho cierto de que cuando se entra a formar parte del sistema militar, se somete uno por propia voluntad a un orden que marca por igual pautas de trabajo y de descanso, y cuándo y por qué se hacen las cosas. Para formar parte de un todo, hay que estar dispuesto a renunciar a una parte de nuestra independencia y a tomar decisiones unilateralmente. Pablo dice que esta buena disposición a no imponer los derechos que nos asistan por el bien común no es algo instintivo que nos salga de forma natural. De hecho, es justamente lo opuesto a lo natural. Pero ese es el fundamento sobre el que se edifica el matrimonio que resiste.

A primera vista, puede parecer opresivo. Pero así es como puede darse un buen funcionamiento en el matrimonio. Hay quien sostiene que de esta forma es como todo podría funcionar debidamente. Tenemos que estar dispuestos a ceder de nuestro gusto y derecho para poder, en última instancia, recuperarlo. La genuina satisfacción personal no se logra si no se está primeramente dispuesto a rendir un servicio desinteresado. Lo que más anhelamos es lo que más paciencia y tiempo nos va a costar.

Lo importante es ser consciente del ansia de dominio del yo. Nuestro yo natural quiere dominarnos y es tarea y responsabilidad nuestra hacer algo al respecto. Dios nos pide que nos neguemos a nosotros mismos y que estemos dispuestos primero a perdernos para así poder encontrarnos. Si tratamos de hacerlo sin la ayuda del Espíritu y sin creer en la realidad de la obra de Cristo a favor nuestro, el tener que renunciar a derechos y voluntades propias será cosa ardua. Pero en Cristo y en el Espíritu, será una experiencia completamente liberadora.

Extracto de El significado del matrimonio, de Timothy y Kathy Keller 
Publicaciones Andamio. Copyright © 2014 Timothy Keller

domingo, 5 de junio de 2016

"La Esencia del Matrimonio"

Efesios 5:31

La persona que lee la Biblia con atención, en seguida se da cuenta de la existencia de múltiples pactos, acordados en muy diversas formas y circunstancias. Los pactos que podríamos calificar de “horizontales” se suscribían en el ámbito humano. Aun así, los pactos más importantes y destacados de toda la Biblia son de carácter “vertical”. Pactos suscritos por Dios con individuos a título personal, y también con familias, y hasta con pueblos enteros.

La relación matrimonial, en cambio, es única por una serie de características que le son propias, y es sin duda la más profunda y compleja que pueda darse entre dos seres humanos. En Efesios 5:31, Pablo evoca la noción de pacto citando Génesis 2:24, que quizás sea el texto mejor conocido de todo el Antiguo Testamento en relación al matrimonio.

¿Qué razones podemos aducir para afirmar que el matrimonio es el pacto más profundo que pueda establecerse en el ámbito humano? La principal de todas es que el matrimonio cuenta con características horizontales y también verticales.

Si imaginamos una casa en forma de A mayúscula, los laterales se encontrarían en el vértice superior, soportándose mutuamente. Pero el fundamento que la sustenta está en su base central. Así ocurre con la alianza establecida con Dios y ante Él por parte de los contrayentes. El matrimonio es el más profundo de los pactos humanos.

Extracto de El significado del matrimonio, de Timothy y Kathy Keller 
Publicaciones Andamio. Copyright © 2014 Timothy Keller

miércoles, 29 de julio de 2015

La sana doctrina

La sana doctrina es el combustible para la adoración

jamieson Por Bobby Jamieson
Bobby Jamieson es un estudiante PhD de Nuevo Testamento en la Universidad de Cambridge. Anteriormente sirvió como editor asistente para 9Marks.
Artículo
25.11.2014
La sana doctrina es para la adoración lo que la madera es para un fuego. Si quieres una hoguera ardiente que dure toda la noche, apilas leños secos y compactos. Así también, la sana doctrina enciende nuestra adoración.
D. A. Carson ha dicho: “Lo que debería convertir la adoración en un deleite para nosotros no es —en primer lugar— su novedad o su belleza estética, sino su objeto: Dios mismo es un deleite maravilloso, y nosotros aprendemos a deleitarnos en él”.[1] La sana doctrina nos enseña a deleitarnos en Dios porque nos muestra cuán deleitoso es Dios. Coloca ante nuestros ojos las perfecciones de su carácter, la abundancia de su gracia y la majestad de su dominio soberano sobre todas las cosas.
SANA DOCTRINA La sana doctrina nos dice por qué deberíamos adorar a Dios. Y cuando la sana doctrina es atesorada profundamente en nuestros corazones, extrae y motiva nuestra adoración.
Esto es algo que vemos claramente en los Salmos. Por ejemplo, mira como el Salmo 95 empieza con un conmovedor llamado a la adoración: “Venid, aclamemos alegremente a Jehová; can te mos con júbilo a la roca de nuestra salvación. Lleguemos ante su presencia con alabanza; aclamémosle con cánticos” (vv. 1-2).
Pero el salmo no nos manda simplemente a adorar, nos dice por qué: “Porque Jehová es Dios grande, y Rey grande sobre todos los dioses. Porque en su mano están las profundidades de la tierra, y las alturas de los montes son suyas. Suyo también el mar, pues él lo hizo; y sus manos formaron la tierra seca” (vv. 3-5). ¿Has visto esa pequeña palabra “Porque” al principio del versículo 3? El salmo nos está dando razones para adorar a Dios. Basa nuestra alabanza en que Dios es completamente digno de ser alabado. El versículo 3 dice que debemos adorar a Dios porque es grande. Él es exaltado como Rey por encima de todos aquellos que se llaman dioses. Deberíamos adorar a Dios porque solo él es Rey soberano sobre toda la tierra. Dios no tiene rival en el cielo y no debería tener rival en nuestros corazones.
Los versículos 4 y 5 nos ofrecen más pruebas de la grandeza de Dios. Nos recuerdan que Dios creó el mundo y, por tanto, el mundo le pertenece. Los picos de las más altas montañas y los más profundos océanos son todos suyos. Solo Dios ha creado la tierra, la mantiene y gobierna sobre ella.
Por tanto nosotros —como criaturas de Dios— estamos obligados a derramar delante de él nuestros corazones con una alabanza agradecida, entregada y llena de asombro. Deberíamos cantarle por las mismas razones que cantaron los ángeles cuando Dios creó los cielos y la tierra: porque toda la creación declara la gloria, el poder, la sabiduría, la belleza y la impresionante soberanía de Dios.
A continuación, el salmo nos vuelve a instar a la adoración: “Venid, adoremos y postrémonos; arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor” (v. 6). De nuevo, el salmo nos da razones para adorar: “Porque él es nuestro Dios; nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano” (v. 7a). Dios en nuestro Dios. Él se ha comprometido con nosotros a hacernos bien (Jer. 32:40). Nos ha hecho suyos. Somos su pueblo y él es nuestro Pastor (Sal. 23:1-6; 100:3). Se preocupa personalmente de nosotros y nos alimenta con sus propias manos. Esas mismas manos omnipotentes que sostienen picos de granito son las que nos cuidan, nos proveen y nos dirigen con delicadeza en la dirección que debemos caminar. El exaltado y majestuoso Señor de todas las cosas ha condescendido a relacionarse con nosotros.
La Escritura nos enseña que Dios nos ha rescatado de nuestro pecado, nos ha reconciliado consigo mismo y se ha comprometido a proveer para todas nuestras necesidades, ahora y para siempre. Todas estas cosas son motivos para alabarle, adorarle, dar gritos de júbilo y postrarnos ante él en sumisión y obediencia. Todo esto es lo que la Biblia quiere decir cuando habla de adoración. Y el Salmo 95 nos muestra que esta adoración es alimentada por la sana doctrina.
[1] D. A. Carson, “Worship under the Word”, en Worship by the Book (Ensayo por D. A. Carson “La adoración bajo la Palabra”, en La adoración dirigida por el Libro), p. 30, Ed. D. A. Carson, Zondervan, Grand Rapids, 2002.
Bobby Jamieson

miércoles, 8 de julio de 2015

El Señor es Paz (hebreo: Yahweh-Shalom)

El Señor es Paz (hebreo: Yahweh-Shalom) 

El nombre se encuentra en Jueces 6:22-24 y comunica uno de los más importantes aspectos de la relación que existe entre Dios y Su pueblo – paz. En este pasaje, Gedeón había visto la asombrosa revelación de Dios a través del Ángel del Señor y estaba convencido que moriría. 
Tal temor es común cuando el hombre pecador tiene un encuentro con un Dios santo.
En el caso de Gedeón y el pueblo de Dios, la gracia de Dios transformó su terror en paz. 
Esta verdad encuentra su más grande cumplimiento en el Señor Jesucristo quien es nuestra paz (Efesios 2:14).  

Extraído del libro  "El único Dios verdadero" por Paul David Washer